Dr. No vs. el Agente Negociador

Cuando el cliente dice que NO a todo

Dr. No vs. el Agente Negociador

Algunas personas son parcas de palabras y además tienen un vocabulario muy reducido.

Imagínate que un cliente te pide ir a una reunión y cuando llegas la conversación fluye (o mejor dicho, no fluye) de la siguiente manera:

“Deberíamos cambiar la dinámica antes de pasar al siguiente paso.”
NO

“Yo recomiendo utilizar material promocional menos rígido.”
NO

“¿Por qué no modificamos la estrategia de distribución?”
NO

“Vamos a trabajar con la empresa #NoEsMiProveedorDeSiempre”
NO

¿Y que te parece si…
NO

Con una conversación así me pregunto yo, ¿y para que he venido? Si la idea es hacer lo de siempre la reunión se puede acortar mucho. No creo que hagan falta más de 5 minutos, incluyendo holas y adioses.

Pegas a todo, y eso que no hay Loctite. Con unas tijeras podríamos hacer un mosaico precioso de ideas desaprovechadas, ideas que tu competencia posiblemente sí va a incorporar en su plan de negocio.

La palabra NO es tajante – no deja otras alternativas. Siempre es mejor estar dispuesto a buscar otras opciones, soluciones creativas que están a medio camino entre lo que uno quiere y lo que propone la persona que está al otro lado de la mesa. Este tipo de conversaciones se denominan negociaciones, conversaciones donde las frases se construyen de manera positiva con planteamientos abiertos que admiten modificaciones:

“A mi me parece que podríamos…”

“No podemos hacerlo de esta manera, pero qué te parece si…”

“Tendremos que ajustar algunas partidas, pero seguro que encontramos una alternativa que consiga el mismo resultado”

Me despido tomando prestadas unas palabras de Franklin D. Roosevelt y os dejo a vosotros para que hagáis vuestra propia interpretación:

The only thing we have to fear is fear itself

Sin comentarios.

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