Ruego a la administración

Ruego a la administración

En tiempos de crisis todos sabemos lo que se nos viene encima: más impuestos y menos servicios. Pero además de arreglar la cuenta de resultados, el Gobierno debería racionalizar los recursos, es decir, ser más eficiente.

Este post lo redacté en mi cabeza a finales del año pasado mientras analizaba la documentación necesaria para la justificación de una serie de subvenciones. Creo que todo el mundo que ha estado involucrado en este proceso en algún momento de su vida coincide conmigo al afirmar que es más grato ir al dentista para que nos saquen una muela que rellenar todos los formularios que nos piden, con sus formatos poco amigables, a los que hay que añadir anexos, sellos, compulsas y demás tareas administrativas de poco valor añadido. Cierto, hay que controlar que las subvenciones no se empleen para pagar las vacaciones de algún caradura, pero con esta complejidad no creo que se esté eliminando el despilfarro y encima, todo lo complicado es poco eficiente, y por lo tanto, caro para los que pagamos impuestos.

Igual de cierto es que hay personas en la administración muy amables, con ganas de trabajar y tremendos profesionales, pero están encorsetados por un sistema obsoleto de tomos, folios y boletines. Si tú eres uno de ell@s, te doy las gracias y te pido que nos sigas estrechando la mano y que hagas todo lo que está en tu poder para mejorar este proceso para que todos salgamos ganando.

bureaucracy

¿Qué cosas les quiero pedir a nuestros dirigentes?

1. Sr. o Sra. de la administración, el dinero de las subvenciones debe financiar lo que las empresas necesitan y no lo que designe un gobierno mediante planes “quinquenales”, que para algo estamos en una democracia/economía capitalista y no en un país satélite de la URSS. Me imagino que ya sabes a lo que me refiero con programas donde se subvencionan cosas del pelo de “un 50% del importe de la compra de clips y papel con membrete hasta un máximo de 5.000 euros”. Esto no sirve para nada y mejor si le dejamos al empresario que decida si necesita una impresora, una nueva web o una renovación de todas sus luces para instalar un sistema de bajo consumo que le ahorrará costes a largo plazo y además nos ayudará a reducir la dependencia de la energía con sus ramificaciones ecológicas.

2. Sr. o Sra. de la administración, no deberíamos tener que esperar hasta finales de año para saber si se nos ha concedido la subvención ya que para esas fechas ya no hay tiempo suficiente para llevar a cabo las acciones para las que se ha pedido la ayuda. El trabajar con el agua al cuello no es productivo, es estresante y encima cuando las cosas se hacen deprisa y sin pensar sale lo que sale (como se dice en inglés: “garbage in, garbage out”).

3. Sr. o Sra. de la administración, tareas administrativas, las mínimas. Por ejemplo, el compulsar una factura tenía su razón de ser hace unas décadas, pero ahora, cuando el 99% viene en formato digital y se pueden imprimir 1.000 copias, todas idénticas entre sí, el “compulsar” una como señal de copia válida de una original es menos útil que averiguar si Belén Esteban se corta las uñas una o dos veces por semana.

4. Sr. o Sra. de la administración, trabaje de manera coordinada con otras administraciones (locales, provinciales, regionales, estatales…), independientemente del partido político al que pertenezcan. Queremos que nuestros impuestos se inviertan de manera racional y eficiente para crear SINERGIAS, y no destruir valor al realizar campañas donde se duplican funciones o muestran conceptos incompatibles.

5. Sr. o Sra. de la administración, predique con el ejemplo y asegúrese de que usted también se aplica los mismos criterios que nos exige a los empresarios. Por ejemplo, todos sabemos que el estado paga (o por lo menos así ha sido hasta ahora), pero paga cuando le da la gana. Entonces, ¿por qué es tan exigente con los plazos de mis proyectos que están siendo subvencionados cuando sus proyectos se acaban (si es que se acaban), en la gran mayoría de los casos fuera de plazo y con unos sobrecostes de quitar el hipo?

6. Y por último recuerde, Sr. o Sra. de la administración, que mi vecino y yo le pagamos el sueldo. Usted trabaja para nosotros, y no al revés. Por lo tanto no nos hace ningún favor cuando hace el trabajo para el que se le paga.

Atentamente,

Natalia Zapatero

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